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3 de julio de 2011

Chispeante y taciturno

Mi corazón deambula chispeante y taciturno,
sin saber si está en la tierra o en las nubes o en Saturno.
espera turno
tras el vaivén de tu pelo,
sin dejar de sentir celo
por cada viento que te mueve,
sin dejar de sentir miedo
de cada gota que te llueve.

Y  aunque mantiene mi esperanza,
esa mirada limpia
que a veces se me cruza
entre las pestañas de tus ojos
o ese color fucsia
que se usa cuando pintas tus enojos
por querer brillar de estrella,
sin saber que así estás bella,
aún tiene miedo que te vayas .

Por eso sigue su camino
en pos de tu camino,
de tu destino y de tu mundo
y cuando mueves tu cintura,
esa figura deslumbrante
hace que sueñe ser tu amigo,
ser tu esposo, ser tu amante.

Hace que sueñe danzar contigo
como las nubes al ritmo de la tarde,
danzar como ese fuego que se mueve cuando arde
quemando todo,
consumiendo de algún modo
sin alarde, la madera.

¡Que manera de cambiar la forma!
El acaba con romance su nocturno, 
mientras que adentro,
allí en mi centro, 
mi corazón deambula
chispeante y taciturno.

Autor: Edwin Rolando García Caal







24 de junio de 2011

Introducción

Cuando uno se pone a meditar sobre el cauce de los ríos, el vaivén de los océanos o el murmullo de las fuentes, descubre que cada uno de ellos está formado únicamente por gotas. Simples gotas de agua.

Gotas de agua que se funden con diferente intensidad. Muchas de ellas sin destino, pero muchas también que saben hacia donde avanzar. Cada gota sin camino siempre acaba allí, en el mar. Pero hay gotas que forman parte de sistemas de riego, muy útiles. Gotas que hacen germinar la semilla de un futuro prometedor.

Así son las ideas. Están formadas por palabras que son gotas. Las palabras que dices o que  anotas. Las palabras que piensas o que brotan como el agua de las fuentes o la lluvia con sus gotas. Muchas de ellas sin destino, pero muchas también que saben hacia donde quieren llegar. Las palabras que son gotas armoniosas de la rima, que dan ritmo y que germinan con sus versos grandes prados, que pretenden colorear.

Las gotas que encontrarás en este texto tienen un objetivo, demostrar que el amor sí existe… y está en ti.

Edwin Rolando García Caal

23 de junio de 2011

Gotas

Cambió la estructura del camino
y se cayeron los techos de las casas
se inundó la cocina del vecino
y la gente está durmiendo allí en las plazas.

Se informó de un centenar de evacuados
mientras todos corren por aquí y por allá.
Los socorristas van encontrando, desolados,
a los heridos que se van al más allá.

¿Qué pasó? Se preguntan los ingenuos
estudiantes de la universidad,
eran gotas, lo medí en un marca  Eunos,
los estragos fueron por  la intensidad.

Sin embargo en los campos de la arada
otras nubes se empeñaron en mandar
muchas gotas, sin que allí pasara nada
pues las plantas han logrado germinar.

Así pasa si las gotas se acumulan,
y no hay quien pueda su rumbo programar,
mas mis versos y el amor se confabulan
como gotas que no pienso echar al mar.

Autor: Edwin Rolando García Caal

Descripción general

Mis notas en verso constituyen un conjunto de publicaciones personales del poeta Edwin Rolando García Caal. Específicamente versos en secuencia con devotas imágenes de la vivencia y derroche de alegoría. Son poemas existenciales de episodios cotidianos que intentan orientar conductas y pensamientos. Fueron escritos en muchos días, desde su misma adolescencia, al diseminar las semillas que desbordó su conciencia. Es un lugar de anécdotas inundado de la evolución del sentimiento, metamorfosis de su estado signadas por el momento.